Escribo este post desde mi asiento, el 23F, en el avión que me llevará a
casa un día más tarde de lo previsto. Y es que he tenido un mal viaje de
vuelta.
Con vuestro permiso os voy a dar dos consejos:
- Si tenéis que viajar comprobar siempre que los documentos necesarios están en regla.
- NUNCA, repito, NUNCA viajéis con Ryanair. Si hace falta coged la bici y empezad a pedalear. Seguro que llegáis antes y en mejor forma.
Yo
no lo sabía, pero los señores (señores por decir algo) de Ryanair han
decidido pasarse por el forro la legislación española y no dejan volar
ni con el DNI caducado, aunque sea por tres días, ni con el carne de
conducir, aún estando en regla, ni con el resguardo de
la policía nacional (ese papelito que te grapan al DNI conforme estas
cursando uno nuevo)
O sea, que si se te has despistao, te jodes y te quedas en tierra. No hay un plan B.
Algunos
pensareis, hombre... mira que volar con el carné caducado... Bueno si,
tiene tela, pero a los casos perdidos como yo nos suelen pasar estas
bromas. Más que nada para dar un poco de emoción sino es todo tan fácil y
monótono....
Dicen
que todo mal viaje tiene su lado positivo. No sé quien dijo tal sandez
pero, en este caso y sin que sirva de precedente, le voy a dar la razón.
Y
es que después del varapalo que supone perder un avión a última hora,
tener que buscar un sitio donde pasar la noche y comprar un billete
nuevo, es un placer que te reciba una mujer como Helena. La propietaria
de la pensión Avenida, en
Piedras Blancas. Un pequeño pueblo cercano al aeropuerto de Asturias.
Una
encantadora señora de apellido muy catalán, Fontvella, pero que nunca
ha estado en Barcelona. Con ella estuve charlando de
aventuras y desventuras. Y me hizo olvidar durante un rato el mal viaje de vuelta que
estaba teniendo.
Evidentemente la cosa culminó, como no, con una foto de la susodicha.
Moraleja: Siempre nos quedará
Vueling...
PD: Para acabar de bordar el viaje va y me dejo el teléfono en la habitación....
 |
Helena |